על תחיית המתים י״ב:ד׳On Resurrection of the Dead 12:4

א׳
112.4. Sobre todo se ilustra en lo que abajo dice,
וישב העפר על־הארץ כשהיה והרוח תשוב אל־האלהים אשר נתנה
Y vuelve el polvo al suelo como era, y el espíritu retorna al Dios que lo dio
(Eclesiastés 12.7)
Al dicho verso no se le puede dar ninguna otra explicación que contradiga esta verdad que confirmamos en el texto.
ב׳
2Job manifestó también este asunto, dice en el Capítulo 12:
מי לא־ידע בכל־אלה כי יד־יהוה עשתה זאת
אשר בידו נפש כל־חי ורוח כל־בשר־איש
¿Quién no sabe en todo esto que la mano de A. lo hizo? ¿Quién en su mano tiene el alma de todo lo viviente, y espíritu de toda carne de hombre?
(Job 12:9-10)
ג׳
3Se ve que hace distinción entre el alma de todos los irracionales y la del hombre, y si fuesen de una misma condición, ya quedaría incluida a donde dice, el alma de todo lo viviente, de la cual también se infiere la inmortalidad.
ד׳
4Dice también Elihu en el capítulo 33:
הן־כל־אלה יפעל־אל פעמים שלוש עם־גבר
להשיב נפשו מני־שחת לאור באור החיים
He aquí que todo esto es la obra de Dios que tres veces hace con el hombre para restaurar su alma del infierno, hacia la luz de la vida.
(Job 33:29-30)
ה׳
5Los cabalistas que creen en la transmigración dicen que tal vez es enviada el alma de nuevo a otros cuerpos hasta tres veces a fin de que corrija, y rehaga lo que en otros cuerpos ha perdido.4Menasseh usa la palabra transmigraciones del alma para referirse a reencarnaciones. El Zohar usa una figura simbólica de una ruleta giratoria cuidadosamente amañada para dar el premio o castigo al alma cuando cae como una pelota en cada reencarnación (Zohar III, 215b). Hay cuatro posibilidades de perder el avance hacia las virtudes, con tres niveles de dificultad de fortunas asociadas simbólicamente con los colores de un arco iris (Zohar III, 216a), de lo contrario las reencarnaciones se pueden repetir hasta mil veces para aumentar la recompensa de virtudes (Rabí Jaim Vital, Sha’ar HaGuilgulim, Capítulo 4, 6). Y al cabo de estas tres veces, o queda pura y limpia, o condenada sin remedio; y según esto interpretan estos versos.
ו׳
6Pero yo por estas tres veces, entiendo los tres juicios o tiempos, en que Dios juzgará al hombre, a saber, en esta vida, el cuerpo; en la otra, el alma; y en la resurrección el alma y cuerpo juntamente, como más adelante mostraremos. Nos basta por ahora saber que estas tres veces que Elihu dice que Dios obra con el hombre, son a fin que su alma sea ilustrada en la luz de las vidas, que es la gloria.
ז׳
7En el segundo libro de las Crónicas, 16. Se cuenta que el Rey Asaf en su vida llenó la sepultura que para sí preparó, con varias drogas aromáticas y especias olorosas. En lo cual daba ciertamente a entender que llegaría el tiempo en que se comunicaría con los suyos libre de corrupción y hediondez. Y no hay duda que la costumbre de los hebreos de echar sobre el sepulcro varias drogas aromáticas, según cuenta Josefo, como se hizo a los reyes del segundo templo, era signo de la inmortalidad, como también los mausoleos que se hacían a los profetas, y hombres justos; y éstos se hacen aún entre nosotros para los hombres sabios.
ח׳
8Con esto concluimos, demostrando no ser como piensan los ateístas y Saduceos, que en las divinas letras no consta que las almas sean inmortales, pues como hemos dicho, consta todo lo contrario, no en pocos lugares, sino en muchos. Según nuestra posibilidad nosotros apuntamos 43, que junto con los 25 que más atrás citamos acerca de la resurrección, para el mismo propósito, hacen 68.
ט׳
9Dejamos, sin embargo, lugar para otros que añadirán aquellos que nos faltaren; estos por lo menos nos parecieron que son los más eficaces, con lo cual respondimos a la segunda objeción.