על תחיית המתים י״ד:ג׳On Resurrection of the Dead 14:3

א׳
114.3. En respuesta al lugar, donde David dice,
הלמתים תעשה־פלא אם־רפאים יקומו יודוך סלה
¿Acaso harás a los muertos milagros? ¿Acaso se levantarán los difuntos a alabarte? Selah!
(Salmos 88:10)
ב׳
2digo, que aquel Salmo (según Rabí Kimhi) fue compuesto en nombre de aquellos que padecen el cautiverio presente, y por eso el lamento en el verso precedente dice,
עיני דאבה מני עני קראתיך יהוה בכל־יום שטחתי אליך כפי
Mi ojo se ha ansiado de aflicción, Te llamó Oh! A. cada día y hacía ti extendí mis palmas
(Salmos 88:11)
ג׳
3Casi diciendo, Señor, estoy afligido y cansado de llamarte, a ti hago oración cada día, y no me salvas, ni me quitas de esta aflicción, ¿pues que ha de ser esto? ¡¿Después que yo esté muerto en este cautiverio por fin harás milagro!? ¿O acaso los que ya son difuntos se levantarán a alabarte y darte las gracias? Si no lo haces durante esta vida, ¿cuándo lo harás? ¿será en el sepulcro contada tu misericordia? Eso no puede ser porque el cuerpo allí no tiene acción alguna, ni los difuntos, cierto, se levantarán a alabarte, porque cuando se levanten y te alaben ya no serán difuntos, sino resucitados y vivos! De esta suerte no se niega la resurrección, sino se concede.
ד׳
4O como dice Rabí Moshé, tales versos no tratan de otra cosa que la imposibilidad de un efecto según la naturaleza (particular de la podredumbre), cómo también dijo Moshé en Números 20:
שמעו־נא המרים המן־הסלע הזה נוציא לכם מים
Oígan, rebeldes, ¿acaso de esta roca tendremos agua que sacarles?
(Números 20:10)
ה׳
5Quiso decir, eso era imposible según la naturaleza (particular) y como tal milagro excede los límites, lo mismo se debe entender en este caso. Y es como si dijese, según la naturaleza, harás milagros para los muertos, o ¡te acordarás de ellos! Cierto no, hasta llegar el tiempo de ese milagro.
ו׳
6Finalmente el último dice,
לא המתים יהללו־יה ולא כל־ירדי דומה
ואנחנו נברך יה מעתה ועד־עולם הללו־יה
Los muertos no alabarán a Yah, ni todos descendientes al infierno, y nosotros bendeciremos a Jah ahora hasta siempre, Aleluya
(Salmos 115:17-18)
Quiere decir, que los malos que en vida pueden llamarse muertos, no alaban al Señor, ni menos todos los que descienden a (דומה) Duma, esto es, los que descienden al silencio, que como hemos dicho, allá ya no es tiempo de obrar, sino solamente se gasta el tiempo en sufrir y padecer los males (o privación sin fin de vicios y placeres corporales); pero nosotros bendeciremos a Yah,2Como en la cita precedente del verso en Salmos 115:18, el original en Judeo-Espagnol dice, bendeciremos a Iah (יה), transliterado hoy como Yah. En Latin dice, nos benedicemus Domino. de ahora y hasta siempre, no solo en vida, sino en la eternidad aún después de la muerte.3El rabino Moses D'Aguilar ilustra esta idea con la siguiente figura de comparación (Tratado de Retórica y Lógica, Libro 4, Capítulo 5, 29): Temes el aguijón de la muerte pero deberías temer más a la muerte eterna.
ז׳
7O según hemos dicho atrás, esto trata también, en cuanto al cuerpo, y así en la vida corporal después de muerte, ninguno alaba a Dios. Porque sólo cuando el alma está unida al cuerpo, las obras son meritorias, y por esta causa los justos pedían a Dios más vida para merecer más. Con todo lo cual, los versos se han expuesto fácilmente, y se han declarado sin dificultad alguna.