על תחיית המתים ט״ו:ג׳On Resurrection of the Dead 15:3

א׳
115.3 El sabio declara la verdadera sentencia suya, y así los contradice: Esto también lo vi, ciencia bajo el sol. Había una pequeña ciudad con pocos hombres en ella; quiere decir que habiendo visto la sentencia de los epicúreos, él vio también otra clase de ciencia, lo que para mí es enorme y eficaz: Parabolicamente compara el cuerpo humano a una ciudad pequeña. Los griegos, le llaman microcosmos, mundo pequeño. En esta ciudad, él dice, hay unos pocos hombres; éstos sin duda son los miembros corporales. La pequeña ciudad es combatida por un gran rey, que contra ella edifica sus castillos. Por este rey entendieron los antiguos sabios el antojo del mal que con gran imperio, procura dominar la razón, pero dice que también en esta ciudad, se haya un varón pobre y sabio (la neshamá o alma), que libera con su ciencia; y que nadie se acuerda de este hombre pobre quiere decir lo irascible o razón la cual tiene la fortuna del pobre,4Ver nota 3 del Capítulo 1, para la definición de lo irascible y concupiscible. En la metáfora de la razón como la fortuna del hombre pobre, la imagen de lo irascible se usa para significar que nadie escucha al que es pobre de la misma manera que no se puede escuchar lo irascible o las pasiones internas. Sin embargo, lo que es irascible como la razón puede escapar al yugo del hedonismo materialista, o la figura del rey. Sin embargo, al ser irascible, la razón puede liberar al cuerpo del hedonismo materialista, la metáfora del rey. que naturalmente ni es recordado ni oído, pero sin embargo tal vez este hombre pobre y sabio libera al cuerpo humano, no solo de los males de este mundo y las depravadas opiniones más aún de los sufrimientos del futuro.
ב׳
2Otros entienden esto al literal, y así dicen, que como las razones del epicúreo, es una de ellas ver que al sabio no le aprovecha su ciencia, dice ahora que tal vez aprovecha grandemente al sabio porque aunque la ciudad cercada por un gran rey sea pequeña, y tenga pocos soldados, tal vez por el consejo de este tal es libre.
ג׳
3En Midrash Rut Ne’elam todo esto se explica de otra manera, porque allí, por el espíritu del animal que desciende se entiende el alma del hombre impío, que desciende al infierno; y por los muertos que no saben nada, se entiende aquellos que viviendo la vida de seres irracionales, no advierten aquello para que fueron creados, por lo que ellos en vida, se cuentan ya por muertos.
ד׳
4Ya sea de un modo, u otro la explicación de estos versos, la primera interpretación cuadra más que las otras buenas explicaciones con el sentido literal, y el sentido consta.
ה׳
5Habiendo pues atrás probado la inmortalidad del alma, por muchos lugares del mismo Eclesiastés, ¿quién duda pues en esto? Por alguna casualidad, ¿se puede dar alguna salida a aquellos que lo niegan? Acaso no dice claramente, alabo yo a los muertos que ya murieron, más que a los vivos que aún están vivos; idem, mejor es el día de la muerte que el día del nacimiento; idem, sabe que por todo esto te traerá Dios juicio; idem, el espíritu retorna al Dios que lo dio; idem,
הלך האדם אל־בית עולמו
el hombre va a casa, a su mundo
(Eclesiastés 12:5)
ו׳
6Pues quien quisiere ignorar estos versos para sumergirse en sus deleites, que tome también los otros y diga que la ira es virtud loable, que no hay cosa más excelente que comer y beber; o diga que el sabio no tiene ventaja sobre el ignorante, y otras cosas semejantes que también allí se dicen. Pero siendo cierto que no hay hombre alguno que afirme tales cosas, se entiende cómo es necesario dar diferente salida a lo que suena literal, de lo que tratan de entender por costumbre los hombres profanos.
ז׳
7Y así es necesario que demos diferentes interpretaciones a estos versos que alegamos, porque no faltan muchos, aunque las más propias interpretaciones que se entienden sin ninguna dificultad son las ya dichas.