על תחיית המתים ו׳On Resurrection of the Dead 6

א׳
1En el cual se trata cómo los Saduceos, negaban este artículo, y como exponían ellos los textos alegados y su refutación
ב׳
26.1. Sin embargo, no faltaron hombres malignos, que quisieron negar este principio, y los Saduceos fueron de esta clase de hombres, que como negaban la inmortalidad de las almas, no creían en la resurrección.1El Rabino Saúl Levi Morteira en su historiografía, Eternidad de la Ley de Moisés y de la Providencia de Dios, relata que "cuando el pueblo de Israel se gobernaba, aparecieron entre otras sectas la secta de los Saduceos. Ellos los oprimieron con fuerza y nadie pudo frenar su crecimiento y enriquecimiento hasta la pérdida del gobierno" (Capítulo 16, p.80). "Los Saduceos contradijeron algunas tradiciones, el Dios Bendito no los exterminó con su Providencia particular, ni con guerras, ni con inquisición sino con su espíritu. Entonces, a pesar de esto, los Xnos Evangelios que salieron después trajeron guerras y discordias de unos con los otros, y nunca se acabaron hasta el día de hoy" (Capítulo 32, p.235).
ג׳
3La discordia mencionada que trajeron los evangelios en contra de los Saduceos se ilustra en el Libro de Hechos, donde Pablo se dio cuenta que una parte del Sanhedrín eran Saduceos y la otra Fariseos entonces él declaró: Hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseos, se me juzga a causa de la fé en la Resurrección de los muertos. Cuando dijo eso hubo una disputa entre los Saduceos y Fariseos, y la asamblea se dividió." (Hechos 23:6-7). El Alto Sacerdote en este tiempo fue Ananias del nuevo linaje babilónico de altos sacerdotes saduceos, que significa literalmente los descendientes de Zadok, cuya influencia creció con los enriquecidos retornados de Babilonia que reconstruyeron el templo. Posiblemente de esa secta venga la razón de que se hallen distintos linajes patrilineales de Cohanim, con Y-ADN, haplogrupos E3B (M78), J2 (M172), and J1 (M267), (Kaiser et al. 1997); Oefner, 2013). Pero es de advertir que no por eso los profetas y los libros hagiográficos la negaban por esas razones, como se ve en el texto de Isaías,
יחיו מתיך
Revivirán tus muertos,
(Isaías 26:19)
ד׳
4El de Ezequiel,
אני פתח את־קברותיכם
Yo abriré vuestras sepulturas,
(Ezequiel 37:12)
ה׳
5Y los dos textos de Daniel,
ורבים מישני אדמת־עפר יקיצו
Y aquí: muchos de los durmientes en tierra y polvo, despertarán,
(Daniel 12:2)
Idem,
ואתה לך לקץ ותנוח ותעמד לגרלך לקץ הימין
Y tú anda hasta el final, te reposarás y te levantarás a tu suerte al final de los días
(Daniel 12.13)
ו׳
6Como estos son los lugares de los cuales parece probarse infaliblemente la resurrección, ellos los exponían con otras interpretaciones, porque allí en Isaías, y en Ezequiel, por los muertos resucitados ellos entienden el pueblo israelita, dado ya por muerto y esparcido por todas las naciones, que resucitarán, y se levantarán de su baja situación.2Los saduceos, que eran la clase alta, interpretaron los versos, como el ascenso materialista del pueblo judío tras el descenso material por la conquista romana.Y como se lee en Ezequiel, “Estos son la Casa de Israel. Ellos dicen, se perdió nuestra esperanza; somos condenados,” y al final, “he aquí yo abriré vuestras sepulturas, y os haré subir de vuestras sepulturas, mi pueblo y os llevaré a la tierra de Israel” (Ezequiel 37:11-12). Todo lo cual ellos creen ser una parábola, que significa el resurgimiento de Israel, en estado glorioso, después de padecer en el cautiverio. Y así mismo por aquellos dormidos, los cuales despertarán según Daniel, entienden el estado sublime, que gozaría en el tiempo de los amonitas, liberados de estar sujetos al gobierno de Antíoco; o por el imperio que tendrán en el tiempo del Mesías. Ellos dicen de esto:
ואתה לך לקץ ותנוח
Y tú anda, al final reposarás...
(Daniel 12:13)
ז׳
7Ellos lo interpretan diciendo que aquello son palabras de Daniel, con las cuales persuade a todo inteligente, que repose de andar escudriñando, queriendo el fin de los días, o los días del Mesías, hasta que quien tenga la suerte de venir en esos días, lo goce. Y esto es:
ותעמד לגרלך לקץ הימין
Y estarás a tu suerte en el fin de los días,
(Daniel 12:13)
ח׳
8De este modo, como digo, ellos explican estos textos, aunque sólo bastaba la tradición que, en esto, se tiene, para creer este artículo de la resurrección.
ט׳
96.2. Sin embargo, se debe firmemente entender que esto está declarado en los libros sagrados, y expresamente en los referidos textos, porque primero, debemos explicar la Sagrada Escritura creyendo en lo que en ella se escribe, al pie de la letra, según la interpretación literal, excepto en aquello que implica contradicción, por ejemplo, cuando se aplica a Dios miembros corpóreos, o una forma corpórea, o afectos y pasiones humanas. De otra manera, si fuera concedida licencia a cada uno, de alegorizar a su modo, no tendríamos ningún concepto con certeza, con aplicaciones tan variadas que, si tal modo de explicar nos fuese concedido, terminaríamos con mil absurdos: Por la creación del cielo y la tierra del Génesis, entenderíamos el levantamiento de alguna nación; cuando Isaías compara las restauración de Israel a cielos nuevos, por las nuevas estrellas entenderíamos la ley, que es comparada a la luz; por el pararse el sol a Joshua, entenderíamos el levantamiento de su imperio, como cuando la destrucción de algún reino se compara al sol, según lo del profeta, se puso el sol siendo aún día.
י׳
10O por no tomar la madre junto con los hijos (Deuteronomio 22:7), entenderíamos no matar en la guerra a los viejos con los jóvenes, según lo que dice el profeta (Oseas 10:14). El día de guerra la madre junto con los hijos fue destrozada; y en esta conformidad, quitando el sentido literal perecería toda la ley, como bien ponderó Rabí Saadia Gaón.3El prolífico y distinguido R. Saadia Gaon se ocupó en muchas de sus obras de las descripciones bíblicas, primero de acuerdo con el sentido literal, a menos que las figuras literarias requirieran una interpretación no literal. Menasseh Ben Israel alude a la regla de exégesis de Saadia Gaon: "un hombre inteligente siempre debe tomar las Escrituras de acuerdo con el sentido literal de las palabras, es decir, lo que es comúnmente aceptado por los hablantes nativos de su idioma ... Pero si uno ve que el discurso con el sentido plano de sus palabras cae bajo una de las cuatro cosas que he mencionado (un conflicto con el sentido común; atributos antropomórficos, "ojo de Dios"; "mano de Dios"; un error deliberado a primera vista; un significado aparente modificado por una autoridad precedente, p.ej. peri etz hadar = etrog), entonces debe saber que el discurso no es literal, sino que contiene una o más palabras que son metafóricas...(Saadia Gaon, Kitab al-Amanat, Capítulo 7). Del mismo modo, Onkelos y Rashi primero se inclinan por el sentido literal, a menos que la razón se oponga y lo niegue.
י״א
11Pues, si como hemos dicho, el milagro de la resurrección de los muertos no tiene más de sobrenatural que los demás, y es tan conforme a la razón, como hemos demostrado anteriormente, ¿qué razón o qué causa hay que pueda impedirlo, o negarlo? ¿Acaso no es poderoso el que hizo los demás milagros para hacer esto?Junto con esto, aunque en algún modo, se puede exponer el texto de Isaías en modo parabólico, es imposible adaptar ese tipo de exposición a la profecía de Ezequiel, porque habiendo profetizado muchas veces la recogida de los cautivos sin parábolas, ¿a qué fin lo había de hacer ahora con parábolas?
י״ב
12Segundo, que tratando esto en la profecía siguiente, (Ezequiel 37:16), en los dos palos escritos, en el uno Efraín, en el otro Yehuda, es necesario que la precedente profecía trate de otra cosa, que es la resurrección.
י״ג
13Tercero, claramente dice, os haré subir de vuestras sepulturas (Ezequiel 37:12) , luego sigue y daré mi espíritu en vosotros y viviréis (Ezequiel 37:14), lo cual ciertamente se entiende de forma real porque si es falso, también lo será la comparación.
י״ד
14Pues así mismo, no se puede dar otro sentido, al último verso de Daniel porque, o por aquel fin se entiende los días del Mesías o el fin universal de todos los humanos, que es la muerte; cierto, allí después de decir el ángel a Daniel; que descansaría después de la muerte en el mundo de las almas (Daniel 12:13), dice que se levantará otra vez a gozar su fortuna, lo cual necesariamente será la resurrección de los muertos. Allí le fue prometido que resucitaría para bien y gloria eterna. Pero la causa que movió a los Saduceos a semejante error, según se trae en Abot D’Rabí Natan, fue aquel proverbio de los antiguos que dice,
אל תהיו כעבדים המשמשים את הרב על מנת לקבל פרס אלא היו כעבדים המשמשים את הרב שלא על מנת לקבל פרס ויהי מורא שמים עליכם
No sean como los siervos que atienden a su amo sólo con la condición de recibir salarios. Más bien, sean como los siervos que atienden a su amo sin condición de recibir recompensa. Y deja que el temor del Creador de los cielos sea sobre ti
(Abot D’Rabí Natan 5:1; Pirkei Avot 1:3)
ט״ו
15La intención de estos antagonistas en esta sentencia (según Rabí Moshé de Egipto, y Rabí Yosef Albo, Sefer Ha-Ikkarim, Maamar o Libro 4, Capítulo 29) fue que se debe hacer observar los preceptos por ellos mismos, en sí, y obrar con virtudes por su propio bien, sin servir a Dios con esperanza de remuneración, y casi como hacer trueque por mercancía de aquello que no tiene precio; sino por amor, atendiendo sólo hacer su voluntad. O como dice Isaac Abravanel (פרס) Peraz, premio, que se entiende como el premio corporal, y así esto significaba, que no sería el servir a Dios con intención de recibir tal premio, porque el precepto verdadero es en la vida espiritual ya que lo de acá en los cuerpos no es más que, como dicen, los intereses del caudal que está guardado para el mundo de las almas.
ט״ז
16Finalmente la intención de los antiguos era justa, pero Zadoc y Baytos, sus discípulos, hombres perversos y amigos de las novedades, deseando ser la cabeza de alguna secta, luego que oyeron eso, hablaron uno con otro y dijeron: Cierto, nuestro maestro no siente que hay otra vida, y por esto dice que no se sirva Dios con tal intención porque sería ciertamente vana, pues después de la muerte no hay alguna cosa inmortal. Y para encubrir al principio aquella maldad tan nefasta declararon que negaban la tradición e interpretación que los sabios daban a las divinas escrituras, aunque después, Sadoc solamente publicó la mortalidad de las almas; y debido a que en este punto diferían, las dos sectas fueron distinguidas con los nombres de los Saduceos y Baitoceos, o Esseos que según Rabí Azariah Adomi (i.e. dei Rossi), el nombre es compuesto de Bayt, y Essei (בית ואיסיאי); Bayt y Essei (los Esenios), los cuales convenían en todo, aunque fuesen numerosos, debían ser contados como una sola clase:
כי מהרכבת בית ואיסיאי נולד שם התואר ״ביתוסים״
Porque de la reagrupación de Bayt y Essei nació el titulo de Esenios
(Me’or Einayim, Imrei Binah, Capítulo 3, p. 96 - Vilna 1866)
י״ז
17Pero no hay evidencia de que los Esenios negaran los espíritus, porque según eso, ellos negarían la Ley de Moisés, la cual en diversos lugares hace mención de ángeles; y es cosa cierta que ellos no negaban las Escrituras según consta en el Talmud. Los antiguos sabios, en tanto estiman la creencia de este principio, acentuaron esto en Perek Jelek (Capítulo 10),
כל ישראל יש להם חלק לעולם הבא ... ואלו הן שאין להם חלק לעולם הבא האומר אין תחיית המתים מן התורה ואין תורה מן השמים ואפיקורוס
Todos los israelitas tienen una porción en el mundo venidero ... Y estos son los que no tienen porción en el mundo venidero: Aquellos que sostienen que la resurrección no está en la Torá, que la Torá no es del Sinaí, y los epicúreos (Epikuros)
(Mishnah, Sanhedrín 10:1)
י״ח
18Estas sentencias de los antiguos van fundadas en una opinión reconocida de ellos, la cual es, que ningún pecado puede borrar las buenas obras una vez que se han hecho, ni menos se descuentan las malas, por las buenas; pero el que tiene algunas faltas, las purga, o paga primero, y después ya depurado, puede gozar felizmente el premio de las buenas obras, como claramente escriben en el Midrash Shojer Tov con las siguientes palabras,
יש לך אדם שיש לו עשר מצוות ועשר עונות ואומר לא שכרן של מצוות ולא עונשן של עבירות אלא יצאו אלו כנגד אלו. והקדוש ברוך הוא אינו עושה כן אלא בתחלה הוא נוכה ממנו עונותיו ואחר כך נותן לו שכרו של מצוות.
Hay un hombre que tiene diez buenas acciones y diez faltas y dirá que no quiere el premio de las buenas acciones, ni el castigo de las faltas; sino que se pesen unas con otras entre sí. Y el Bendito no lo hace, sino primero se le deducen sus faltas y luego le da la recompensa de sus buenas acciones.
(Midrash Tehilim 62:4)
י״ט
19Lo mismo siente Rabí Moshé en el capítulo cuatro del Pirkei Avot,
כבר בארנו פירוש זה המאמר בפרק י' מסנהדרין וכבר העירו חכמים ע"ה על חדוש נפלא בתורה יש בו זרוז על מעשה המצות
Ya hemos interpretado este artículo en el décimo capítulo del Sanhedrín, y los sabios ya han comentado sobre esta maravillosa visión de la Torá con respecto a la realización de buenas obras.
(Comentario de Maimónides sobre Pirkei Avot 4:2,1 para Sanhedrín 10:1)
כ׳
20Basándose entonces en este axioma, dicen, Cada Israelita tiene parte en el mundo venidero, y esto es, porque mereciendo el nombre de Israel tras haber hecho algunas buenas obras, luego se gana una porción de gloria en el mundo de la resurrección, y sobre esto dice, la porción será poca o mucha según las buenas obras que hiciera,
ואמר שאי אפשר שלא יהיה לכל אדם עת שיוכל להזיק בו או להועיל ואפילו בדבר מועט
Y dijo que es imposible, que todo hombre no tenga un momento, en el que pueda perder o beneficiarse incluso de una pequeña cosa
(Comentario de Maimónides sobre Pirkei Avot 4:3)
כ״א
21Pero de esta regla general, ellos excluyen solamente a tres, a saber, el que niega la Resurrección, porque es justo que no goce de ella. Segundo, el que niega la ley afirmando que no es divina, porque sin cierta regla y medida divina por la cual midiese sus acciones no puede ser salvado por sus acciones. Tercero, el epicúreo que niega la existencia de Dios, su ciencia o su Providencia. Estas tres clases de hombres, aunque hayan hecho algunas buenas obras, no pueden tener porción en el mundo futuro. De lo cual se nota cuán grave falta es negar la resurrección de los muertos.