על תחיית המתים ט׳:ב׳On Resurrection of the Dead 9:2

א׳
19.2. Los astrólogos, aunque paganos, también tuvieron por certera la inmortalidad, y como escribe Macrobius, ellos entendieron que había dos puertas en el Zodiacos que eran los trópicos de capricornio, y de cáncer por las cuales las almas descendían del cielo a la tierra, y después de la muerte de los cuerpos, tornaban a subir a él; donde al descender era por el trópico cáncer, y aquel lugar, llamaban, puerta de los hombres, porque por esta puerta bajaban las almas a formar los cuerpos humanos; y el subir era por el trópico de capricornio, y así la llamaban puerta de los dioses, porque al entrar por ellas alcanzaban la deidad eterna.5Esto recuerda hoy al electromagnetismo de la tierra, en cuyo caso las almas serían quizás entidades electromagnéticas hiper-físicas. La palabra hiperfísica comenzó a usarse en el renacimiento.Pitágoras fue el primero que afirmó e instó la inmortalidad, y después siguieron su parecer Platón, Arquita, Tarentino, Plotino, Aristóteles en el Libro 2 Libro De Anima.
ב׳
2Doctamente, los antiguos sabios de Bereshit Rabbah, Parashá 14, observaron diciendo, el alma del hombre tiene cinco nombres, como claramente consta, de algunos lugares de las divinas letras que los citan, y que son atribuidos por aspectos diferentes:
חמשה שמות נקראו לה: נפש, רוח, נשמה, חיה, יחידה
Por cinco nombres se le llama: nefesh, ruaj, neshamá, jayá, yehidá
(Bereshit Rabbah 14:9)
ג׳
3Nefesh (נפש) se refiere al alma vegetativa, como ella crece; Ruaj (רוח) indica el alma vital con que se mueve y se siente; Neshamá (נשמה) es en cuanto a la intelectiva, con la cual se diferencia el hombre de las bestias; Y así (נשמה) Neshamá, se deriva de (שמיים) Shamayim o Cielo, y esto porque procede y emana del cielo, o por ser de naturaleza celeste. Por esta causa, no hallaremos en las divinas escrituras aplicar este nombre a las bestias, sino solamente se le atribuye a los hombres. Jaiá (חיה), viva, se le nombra también, en cuanto vive y es inmortal; y sobre todo se le da el nombre de iejidá (יחידה), única, y sola, en cuanto dista en la substancia (subsistencia) de todos los miembros corpóreos, siendo así que todos son compuestos de materia, y forma, pero el alma es exclusiva, una simple forma sin materia. Enseñan sobre esto así mismo los antiguos, que el alma del hombre, es una sola con varias potencias, aunque la vegetativa, y sensitiva, en modo más excelente que el de las plantas y animales bestias, y así dicen, que el alma tiene varios nombres. Estos se aplican cada cual a su respectiva potencia, o propiedad según hemos demostrado de lo cual también se infiere la opinión de los antiguos acerca de la inmortalidad. Los sabios modernos [en relación a los clásicos) comparten así mismo esta opinión, y Rabí Moshé (Maimónides) en una epístola escrita a los sabios de España dice (citado por Najmánides):
ומה שהסכימו חכמי יון וחכמי המערב בנפש, שהנפש צורה בלא גולם ולא גוף, אבל טהר וגזרה ומקור הדעת, ואינה צריכה לגוף, לפיכך כשיאבד הגוף לא תאבד היא, אלא עומידת בעצמה וקיימת כמו המלאך, ונהנית וחוזה באוירו שלעולם והוא עולם הבא
Los sabios de Grecia y los sabios de Occidente acordaron todos que el alma es una forma, no un cuerpo ni un golem; es limpia y predeterminada, y es una fuente de conocimiento; no tiene necesidad del cuerpo, por lo tanto, cuando el cuerpo se pierde, el alma no se pierde sino que permanece en su lugar, como un ángel, y se deleita y ve en la luz del mundo que es el mundo futuro.
(Najmánides, Sha’ar HaGemul 67,
sobre la Epístola a España de Maimónides)
ד׳
4En la décima proposición del libro segundo de la Guía también, hay algunas fuerzas que hacen permanecer al cuerpo, que no se dividen en ningún modo, como el alma, y el entendimiento:
כי הנבראות כולם שלשה חלקים, השכלים הנפרדים והם ה'מלאכים', והשני - גופות הגלגלים והשלישי - החומר הראשון, רצוני לומר הגופות המשתנות תמיד אשר תחת הגלגל
Entonces todas las criaturas constan de tres partes, las criaturas inteligentes o ángeles; el cuerpo de las esferas, y su materia prima, o cuerpos que están bajo las esferas, y están sujetas a cambios constantes.
(Maimónides, Guía de los Perplejos, II, 10)
ה׳
5Y en otra parte Libro 1 Capítulo 40 acerca de la significaciones de la voz, (רוח) Ruaj, dice, la cuarta significación se le da al alma del hombre, que queda después de la muerte. Según el Verso, Y el espíritu retorna al Dios, que lo dio, (Eclesiastés 12:7):
והוא גם כן שם הדבר הנשאר מן האדם אחר המות אשר לא ישיגהו ההפסד, והרוח תשוב אל האלהים אשר נתנה
Y también significa lo que queda de un hombre después de su muerte, y que no está sujeto a destrucción, "y el espíritu retornará a Dios que lo dio"
(Maimónides, Guía de los Perplejos, I, 40)
ו׳
6De todo lo cual se aprende evidentemente, ser esta su opinión, y no lo que algunos le quieren atribuir, por falta de de entendimiento, sin profundizar bien en sus palabras, como dice Don Isaac Abarbanel en las exposiciones que hizo para algunos capítulos de la Guía:
הד' על נפש האדם הנשאר אחר המות, "והרוח תשוב אל האלהים אשר נתנה"
Sobre el alma del hombre que permanece después de la muerte. (Eclesiastés 12: 7) “Y el Espíritu volverá al Dios que lo dio.”
(Abarbanel para Genesis 1:2)
ז׳
7Muchos quisieron atribuir a un gran varón opiniones depravadas, como hizo Narboni, entendiéndolo diferentemente, como también documenta Rabí Abraham Shalom en su Libro Neve Shalom.
ח׳
8Es finalmente tenida la inmortalidad aun por los bárbaros paganos, donde en la descripción de Guiné se dice que afirmaban,
alia esse ratione hominu & aliam pecudum
Hay un ser para los seres humanos y otro para los animales
De los egipcios dice Diodoro Sículo,
parentes & majores suos ad aternam habitationem transtatos autumant
el traductor afirma que los padres y los mayores van a la morada eterna
De los chinos se atesta lo mismo Ioannes Hugo Linchotanus, como se afirma en su Historia de la China:
credunt in altero mundo vitam immortalem esse
Creen que la vida es inmortal en el otro mundo.
De los Peruanos dice José De Acosta,
hominum animas immortales esse, ac pios vitam aeternam, impios autem aeternam damnationem manere eredunt.
Las almas de los hombres son inmortales, la vida de los piadosos, eterna; sin embargo, la condenación eterna de los malvados es para quedarse, creen ellos.
ט׳
9Lo mismo de los mexicanos (Mayas o Aztecas), por eso enterraban todas sus joyas preciosas; así mismo de la Isla de Virginia lo testifica Tomás Ario Nablus, donde se ve que la misma impresión se da en todos lados. Por todo lo cual me parece haber satisfecho eficazmente al primer argumento de los Saduceos y ateístas.